miércoles, 1 de octubre de 2014

Beneficios del teatro en el desarrollo infantil

No es una casualidad que en todos los procesos educativos el teatro, la expresión corporal y la actuación en todas sus formas y variedades tenga un papel preponderante.
 
No es necesario que el niño tenga ninguna dote artística específica para aprovechar al máximo los beneficios del teatro en el desarrollo infantil. No en vano, es en la infancia cuando la imaginación está en su punto más álgido, cuando la falta de prejuicios y bloqueos permiten al niño expresarse con todo su ser, inventar, interpretar y establecer relaciones sociales a través de la interpretación.
 
Así sea en las actividades escolares o en sus juegos infantiles, la actuación forma parte de la infancia. Bailarinas, súper héroes, artistas, cantantes, etc. muestran al niño en su más pura esencia, imitando, mimetizando y aprendiendo a ser.
 
La educación formal, pese a haber cambiado bastante desde la llamada “escuela tradicional”, dista bastante de estar completamente contextualizada con el medio, con el contexto del estudiante. La infraestructura, los horarios, las capacidades generalmente colmadas de los centros educativos y el currículo, suelen entorpecer los intentos de adaptación entre las instituciones y la sociedad. Es aquí donde se descubre uno de los beneficios del teatro en el desarrollo infantil, convirtiéndose en una excelente herramienta, quizá una de las mejores para “llevar la escuela a la casa y la casa a la escuela”.
 
Adicionalmente, otro de los beneficios del teatro en el desarrollo infantil es que es un magnífico potenciador del proceso de aprendizaje. A través del teatro, los niños aprenden expresión corporal, verbal, ejercitan su memoria y adquieren agilidad y rapidez mental.
 
Principales beneficios del teatro en el desarrollo infantil
 
• Aumento de la autoestima
• Respeto por el otro
• Relaciones sociales
• Control de la frustración
• Aumento de la disciplina
• Método y aprendizaje
• Seguridad en sí mismo para relacionarse en público
• Fomento de hábitos de lectura y escritura
• Adquisición de hábitos responsables
• Incremento de valores y normas de convivencia
• Fomento del pensamiento y el diálogo interno
• Agudización de los sentidos
• Estimulación de la imaginación
• Potenciación de la creatividad
 
Los niños, a partir de los cinco o seis años de edad, se encuentran en el mejor momento para experimentar los beneficios del teatro en el desarrollo infantil, bien en el colegio o bien a través de actividades extraescolares, ya que es una edad en la que ya saben leer, su capacidad para retener conceptos está en un punto álgido y son capaces de aprender rápidamente de todo lo que les rodea.
 
Teatro, arte, danza, música, interpretación, son fundamentales durante el proceso educativo y todo ello con la base lúdica, siempre logrando que el niño se divierta.
 
El hecho de que el niño empiece a hacer teatro no quiere decir que él se convertirá en un actor. Los niños, en el teatro infantil, no hacen teatro ni aprenden teatro. Ellos juegan a crear, inventar y aprenden a participar y a colaborar con el grupo. Las clases de teatro infantil son terapéuticas y socializadoras. Los trabajos en grupo, los ejercicios psicomotores y el contacto físico entre los compañeros, son la base de la educación dramática. El teatro es un campo inagotable de diversión y educación a la vez. A los más pequeños, el teatro no debe estar restricto a la representación de un espectáculo. El teatro infantil no se trata de promocionar y crear estrellitas, sino que debe ser visto como una experiencia que se adquiere a través del juego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario