miércoles, 5 de noviembre de 2014

Los títeres como recurso didáctico

"Pienso que los títeres tienen mucho para ofrecer a la educación, porque olvidamos que su única utilidad no es el espectáculo". Mariano Dolci (titiritero y pedagogo italiano)

Los títeres gustan a todos los niños. Son un medio de expresión y creación. El niño, desde pequeñito logra prestar una fascinante atención a los personajes diversos que se les puede presentar, ya que viajan con ellos pasando un sinfín de historias, conociendo lugares, épocas y personajes nuevos.

Los títeres permiten al niño:

Desarrollar su creatividad o imaginación.

Manifestar su personalidad.

Comunicar sentimientos.

Establecer un diálogo de tú a tú.
Descargar tensiones, o emociones.
 
¿Por qué usar títeres en el campo educativo?
Porque estimulan la capacidad de atención y concentración del niño, incrementan el vocabulario pasivo del niño, es un medio de estimulación auditiva y visual, desarrolla la comprensión del niño al interactuar con el títere, son útiles para enseñar prevención y cuidado del cuerpo, son fáciles de crear o adquirir, permite a los niños comprender mejor los temas pre-escolares, estimulan el raciocinio lógico del niño, invitan a “viajar” con la imaginación y puede enseñarse además, valores, principios a desarrollar también la capacidad empática y la tolerancia.
 
¿Qué criterios se debe tener en cuenta para emplear títeres en el campo educativo?
Los títeres deben estar a disposición de los niños; ser empleados por ellos mismos para que puedan crear sus propias historias. También deben adecuarse a la realidad del niño y transmitir un mensaje positivo.
 
Los títeres se pueden crear con diversos tipos de materiales, también con material reciclable o incluso pueden ser adquiridos en tiendas especializadas en productos didácticos. Lo importante es el mensaje que transmitan, y la forma cómo llegar a los niños, interactuar con ellos, de esta manera aprenden jugando.
 



domingo, 2 de noviembre de 2014

Una buena terapia para niños hiperactivos


El arte tiene efectos terapéuticos comprobados. Los niños con trastornos de conducta o de aprendizaje encuentran un espacio para expresarse e integrarse.

El arte como terapia es una práctica poco difundida, pero los especialistas aseguran que su uso facilita la expresión de sentimientos y afectos, incentiva la creatividad, la atención, el aprendizaje de normas. Además, fomenta el respeto, la solidaridad y la seguridad en niños con hiperactividad, déficit de atención, discapacidades, trastornos emocionales o patologías somáticas. 
Los terapeutas explican que hay un abanico de posibilidades que incluyen la música, la danza, el teatro y el dibujo. En todas, entran en juego el cuerpo, la imaginación, la creación y el proceso terapéutico. “Cualquier niño se verá beneficiado con este tipo de intervención tanto a nivel psicoeducativo como también psicoterapéutico para aquellos que presentan algún tipo de dificultad”; explica Lidia Andrés, psiquiatra infanto-juvenil. Por este medio, indica, el niño puede controlar impulsos, ansiedades y temores.

“Facilitar la expresión del mundo interno del niño favorece su autoconocimiento, desarrolla su autoestima, mejora su comunicación e interacción con pares y adultos, y desarrolla su creatividad”, agrega.
 
Para Analía Uribe, psicoterapeuta en Danza Movimiento, el objetivo es usar herramientas que faciliten la expresión y comunicación de aspectos internos del individuo, cuya puesta en palabras resulta dificultosa por diversas causas, apelando a medios creativos y artísticos.

Según la Asociación Americana de Arte Terapia, hacer arte mejora el bienestar físico, mental y emocional de las personas de toda edad. Ayuda a resolver conflictos y problemas, a manejar el comportamiento, a reducir el estrés, a fortalecer la autoestima, a mejorar la timidez y a alcanzar el conocimiento de uno mismo. Se parte de la idea de que cuerpo y mente son inseparables y que el movimiento trae cambios psicológicos que promueven la salud.
 
Sacar los miedos

“A través de diferentes manifestaciones artísticas, y del teatro en especial, pude observar cómo expresamos lo que guardamos en nuestro interior. Nuestros conflictos, miedos, angustias, necesidades, frustraciones, anhelos y sueños afloran más empáticamente cuando nos dejamos llevar por la obra que estamos representando”, subraya Luciano Gazzero, artista y acompañante terapéutico. Los chicos proyectan sus problemas en un títere o en un personaje.
Gazzero, profesor de teatro, cuenta que un niño de 8 años, participante de un taller, desde un escenario les pidió a sus padres que no le mintieran. “También recuerdo a María, de 7 años, que no tenía amigos y logró un lugar de pertenencia, gracias a sus intervenciones humorísticas”.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Teatro infantil como terapia para niños maltratados

Barudy (psiquiatra y psicoterapeuta familiar) es experto en resiliencia infantil. La resiliencia en psicología se refiere a la capacidad de los niños para superar o sobreponerse a las malas experiencias, contratiempos, tragedias o épocas de dolor emocional.
En su ponencia, el psiquiatra afirma que el teatro es una buena terapia para los niños maltratados, aclarando que el maltrato no sólo son las vejaciones físicas o sexuales, también lo es la negligencia educativa.

Diversos estudios han demostrado que a la vez que aumentan los malos tratos hacia los niños, crecen los comportamientos violentos de éstos, mientras que un niño que ha sido querido, educado y bien tratado, no presentará un comportamiento violento (siempre puede haber excepciones). El psiquiatra remarcó que no se puede impartir la educación si no se está al lado del niño para enseñarle a respetarse a sí mismo y a los demás, a autocontrolarse, etc.


Actualmente, el estilo de vida, entre otras cosas, impide que muchos padres mantengan la relación con los hijos que deberían tener, por lo que Barudy encuentra que el teatro infantil puede ser un instrumento complementario y terapéutico, o sea, que puede hacer de “tutor resiliente”.

Es cierto, el teatro no es sólo un espectáculo, es un modo de comunicación que permite expresar emociones. A los niños les puede ayudar en este aspecto, los actores sintonizan con los niños y les transmiten respeto y afectividad. No importa el entorno en el que el niño viva, pero aprenden que son responsables de su comportamiento pero no de la familia que tengan, niños con carencia afectiva pueden comprender que son víctimas y no culpables.

Siempre desde el buen humor y de forma constructiva, el teatro infantil ayuda a mejorar la conducta de los niños maltratados.