domingo, 2 de noviembre de 2014

Una buena terapia para niños hiperactivos


El arte tiene efectos terapéuticos comprobados. Los niños con trastornos de conducta o de aprendizaje encuentran un espacio para expresarse e integrarse.

El arte como terapia es una práctica poco difundida, pero los especialistas aseguran que su uso facilita la expresión de sentimientos y afectos, incentiva la creatividad, la atención, el aprendizaje de normas. Además, fomenta el respeto, la solidaridad y la seguridad en niños con hiperactividad, déficit de atención, discapacidades, trastornos emocionales o patologías somáticas. 
Los terapeutas explican que hay un abanico de posibilidades que incluyen la música, la danza, el teatro y el dibujo. En todas, entran en juego el cuerpo, la imaginación, la creación y el proceso terapéutico. “Cualquier niño se verá beneficiado con este tipo de intervención tanto a nivel psicoeducativo como también psicoterapéutico para aquellos que presentan algún tipo de dificultad”; explica Lidia Andrés, psiquiatra infanto-juvenil. Por este medio, indica, el niño puede controlar impulsos, ansiedades y temores.

“Facilitar la expresión del mundo interno del niño favorece su autoconocimiento, desarrolla su autoestima, mejora su comunicación e interacción con pares y adultos, y desarrolla su creatividad”, agrega.
 
Para Analía Uribe, psicoterapeuta en Danza Movimiento, el objetivo es usar herramientas que faciliten la expresión y comunicación de aspectos internos del individuo, cuya puesta en palabras resulta dificultosa por diversas causas, apelando a medios creativos y artísticos.

Según la Asociación Americana de Arte Terapia, hacer arte mejora el bienestar físico, mental y emocional de las personas de toda edad. Ayuda a resolver conflictos y problemas, a manejar el comportamiento, a reducir el estrés, a fortalecer la autoestima, a mejorar la timidez y a alcanzar el conocimiento de uno mismo. Se parte de la idea de que cuerpo y mente son inseparables y que el movimiento trae cambios psicológicos que promueven la salud.
 
Sacar los miedos

“A través de diferentes manifestaciones artísticas, y del teatro en especial, pude observar cómo expresamos lo que guardamos en nuestro interior. Nuestros conflictos, miedos, angustias, necesidades, frustraciones, anhelos y sueños afloran más empáticamente cuando nos dejamos llevar por la obra que estamos representando”, subraya Luciano Gazzero, artista y acompañante terapéutico. Los chicos proyectan sus problemas en un títere o en un personaje.
Gazzero, profesor de teatro, cuenta que un niño de 8 años, participante de un taller, desde un escenario les pidió a sus padres que no le mintieran. “También recuerdo a María, de 7 años, que no tenía amigos y logró un lugar de pertenencia, gracias a sus intervenciones humorísticas”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario